martes, 10 de enero de 2017

No Te Resistas


"Había un hombre que se turbó tanto de su propia sombra y le desagradaban tanto sus pasos que decidió deshacerse de ellas. El método que utilizó fue escapar. Corrió. Cada que que ponía un pie en el suelo aparecía una huella y su sombra lo seguía de cerca. Atribuyó su fracaso al hecho que no corría lo suficientemente rápido. Corrió más y más rápido hasta que cayó muerto"
                                          Chuang Tsé.
Todos somos ese hombre. Las sombras que nos persiguen son las de nuestros miedos,  ansiedades, temores, culpas. Cuando miramos a alguien esa sombra nubla nuestra visión. Hace que veamos a los demás a través de ella. Vemos la paja en el ojo ajeno. Por eso, es que cuando alguien a través de su presencia nos irradia luz la sombra se disipa. Cuando la sombra vuelve proyectamos en ese mirar nuestra propia sombra. A eso le llamamos decepción. Pero no nos damos cuenta de eso. La otra persona simplemente reflejó la sombra que hay en nosotros. Y cuando miramos nuestro pasado y vemos las huellas que hemos dejado en nuestras vidas tenemos una actitud similar. Responsabilizamos a otros de los que nos han hecho. Ellos son culpables de nuestro sufrimiento, de nuestro dolor. Corremos. Si asumimos que este es un patrón de conducta pretendemos cambiarlo. Indagamos en la sombra, analizamos las huellas.  Nos esforzamos, luchamos con todas nuestras fuerzas contra eso . Ergo la fortalecemos. Un principio de la física, enunciado por Newton, la tercera ley, dice que cada acción genera una reacción, de la misma magnitud y en sentido contrario. Entonces? El Tao, en su ancestral sabiduría, nos dice no hagas nada, en el no-hacer está la solución. El hombre de la parábola corría para escapar. Si se hubiese quedado quieto, en la oscuridad ni sus huellas ni su sombra lo hubieran perseguido. El mensaje es no te resistas, no hagas movimientos mentales para cambiar la situación. Acepta, tu no conoces las vueltas de la vida. No lograr lo que uno desea puede ser una bendición. Acepta cada momento como si lo hubieses deseado. Al aceptar eliminas todas las tensiones, toda la ansiedad, todo el estrés. Al aceptar  las preocupaciones desaparecen y emergerá un estado de felicidad. La felicidad sin motivo es la felicidad verdadera. Si la sombra vuelve no luches, acéptala, no te resistas. La mente en su lógica te dirá que debes hacer, luchar. combatir. La mente es sólo un instrumento. Pero poderoso. En ella muchas de nuestras facetas y personalidades están luchando para tener el control. Vivir en un estado de no resistencia es ir acallando poco a poco las voces de tu mente. Lao Tsé dice al respecto "cuando la mente está quieta el universo entero se rinde a tus pies" @SV